Washington, D.C. - La organización Human Rights Watch (HRW) afirmó que la política de Estados Unidos de deportar migrantes hacia países africanos vulnera el derecho internacional y utiliza el sufrimiento humano para disuadir la migración. En un informe divulgado el jueves, la ONG detalló que desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, más de 500 personas han sido enviadas a naciones africanas con las que EE. UU. no tiene lazos.
La deportación de migrantes se ha llevado a cabo bajo acuerdos firmados entre la administración trumpista y varios países de África, América Latina y el Pacífico. Un estudio del consorcio Forbidden Stories, publicado en septiembre, indica que aproximadamente 25,000 personas han sido expulsadas de forma similar a nivel mundial.
“Esta política viola el derecho internacional de los derechos humanos y está diseñada para instrumentalizar el sufrimiento humano como medida disuasiva contra la migración”, señala el informe de HRW. La organización también citó a un funcionario anónimo que explicó que con naciones como Palaos y Esuatini, el objetivo es asustar a las personas con la amenaza de ser enviadas a lugares distantes.
HRW entrevistó a 24 migrantes de diferentes países que fueron trasladados a seis naciones africanas, entre ellas Camerún y República Democrática del Congo. Los testimonios revelan situaciones extremas, como ser encadenados durante vuelos de hasta 18 horas, con desconocimiento sobre su destino.
La ONG también advierte que algunos migrantes de la comunidad LGBT han sido enviados a países donde sus derechos están severamente restringidos. A pesar de que los acuerdos de deportación entre Estados Unidos y estos terceros países son mayormente confidenciales, se sabe que Washington ha presionado a varios gobiernos africanos con amenazas económicas para que acepten estas personas. Burundi es el último país en llegar a un acuerdo para recibir migrantes expulsados por EE. UU.
Con información de n.com.do

