El baloncesto puertorriqueño enfrenta una gran pérdida con el fallecimiento de Johnny Flores Monge. Con más de cinco décadas de dedicación al deporte, su influencia se sintió a través de las transmisiones radiales y las canchas universitarias, convirtiéndolo en un referente insustituible.
A lo largo de su trayectoria, Johnny Flores destacó como entrenador, comentarista, analista deportivo y mentor. Su enseñanza y apoyo impactaron a generaciones de atletas y estudiantes. Su frase “sangre verde colegial” refleja el profundo vínculo que mantuvo con el Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas, actual Recinto Universitario de Mayagüez.
Más allá de sus logros en campeonatos, quienes lo conocieron reconocen su habilidad para guiar a nuevos talentos en el mundo del deporte. Durante su carrera, compartió su conocimiento y pasión por el baloncesto, influyendo no solo en jugadores, sino también en comunicadores.
En 2014, su contribución fue honrada al ser incorporado al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño, un reconocimiento a su impacto duradero en el deporte, que supera las estadísticas y resultados.
A pesar de enfrentar problemas de salud en sus últimos años, Johnny nunca se alejó del aprecio de aquellos a quienes inspiró. Su legado vive en cada cancha, en cada transmisión y en cada aprendiz que tuvo la fortuna de recibir su consejo.
Con información de wapa.tv

