Se ha confirmado la muerte de James Blood Ulmer, reconocido guitarrista estadounidense cuya obra ha influido en el jazz, el blues y la música experimental. Ulmer, quien contaba con 86 años, falleció el 3 de junio en Nueva York, según información proporcionada por su familia.
Originario de Carolina del Sur y criado en un entorno religioso, Ulmer transformó su influencia del góspel en una búsqueda musical única. A diferencia de otros artistas, no se conformó con seguir una tradición, sino que decidió reinventarla, creando un estilo singular que desdibujaba las fronteras entre géneros.
Ulmer es conocido por su relación con Ornette Coleman, quien le transmitió la teoría harmolódica. Esta filosofía buscaba igualar melodía, ritmo y armonía, una idea que Ulmer abrazó y llevó a un extremo creativamente liberador. Su producción discográfica de finales de los años setenta y principios de los ochenta, incluyendo álbumes como "Tales of Captain Black" y "Free Lancing", sigue siendo un referente en la música contemporánea.
Aunque su estilo desafió a la crítica, muchos lo identificaron como un "heredero audaz de Jimi Hendrix" o lo compararon con figuras del free jazz, ninguna etiqueta parecía capturar su esencia. Ulmer rompió moldes, y su forma de tocar se caracterizaba por la exploración instantánea de nuevas sonoridades.
El impacto de Ulmer perdura en el jazz contemporáneo, el free-funk y otros géneros innovadores, demostrando que la tradición musical puede adaptarse y evolucionar. En un mundo musical dominado por categorías, su legado representa la libertad creativa y la audacia artística.
Con información de tiempoar.com.ar

