Madrid, España. - La diputada del Partido Popular, Ana Belén Vázquez, ha sido objeto de un expediente abierto por la Mesa del Congreso después de mostrar un bote de gas pimienta durante una sesión la semana pasada, lo que resultó en la atención de 12 personas por intoxicación. El incidente llevó a la decisión de las autoridades de iniciar una investigación, basándose en un informe que clasifica el espray como un "arma", cuya presencia en el recinto parlamentario está prohibida.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, subrayó la gravedad del acto al afirmar que "la botella de gas pimienta que ha enseñado la señora Vázquez es un arma". Este comentario hizo referencia al artículo 101 del Reglamento del Congreso, que permite la suspensión temporal de diputadas y diputados que porten armas en las instalaciones legislativas. La Mesa del Congreso ha proporcionado un plazo de diez días para que Vázquez presente sus alegaciones antes de determinar la sanción potencial.
La falta de apoyo entre los bloques legislativos complicaría una posible sanción. Para que la suspensión prospere, requerirá el respaldo del pleno del Congreso, donde es poco probable que el PP y Vox se muestren a favor de cualquier medida en contra de Vázquez. Por otro lado, la suspensión implicaría que no podría participar en votaciones, alterando así la representación del PP en la Cámara.
El incidente no solo se limitó a la exhibición del bote, ya que posteriormente, un asistente del grupo parlamentario popular accionó el artefacto en dos ocasiones, liberando restos del gas. La sustancia se esparció por varias zonas del Congreso, lo que obligó a la evacuación y atención médica para varias personas. Las pérdidas económicas para el servicio de comidas han sido estimadas en 800 euros debido a la necesidad de desechar alimentos en contacto con el gas.
Con información de elperiodico.com

