Estados Unidos presenta una estrategia para regular los precios de minerales críticos a fin de contrarrestar la dominancia china en este sector. El plan, que será discutido en reuniones con la Unión Europea y Japón, busca fortalecer la producción occidental frente a la creciente influencia de Beijing.
La administración Trump, liderada por el vicepresidente JD Vance, ha enfrentado escepticismo por parte de los aliados del G7, quienes expresan preocupaciones sobre la viabilidad de los precios propuestos. Las negociaciones se han estancado debido a dudas sobre costos y gobernanza, reflejando la necesidad de una colaboración eficaz en la producción de minerales esenciales como el litio y el níquel.
Los precios actualmente bajos, consecuencia de la política china de operar a pérdidas, han dificultado la competitividad de las empresas occidentales. La propuesta inicial del bloque comercial contempla mecanismos como subsidios y aranceles ajustables para apoyar la producción en varios países, aunque la falta de claridad en su implementación ha generado divisiones entre los miembros de la industria minera estadounidense.
Mientras los representantes del G7 se preparan para discutir estos temas en su reunión en Francia, la presión se intensifica por establecer una cadena de suministro robusta que abarque desde la extracción hasta el producto final, reduciendo así la dependencia de las importaciones chinas. Funciones de gobernanza y quién cubrirá el costo de estos nuevos precios son críticos para avanzar en el acuerdo.
Se espera que Estados Unidos presente propuestas concretas, buscando formar acuerdos bilaterales con Japón y la Unión Europea. Este sería un paso significativo en la implementación de estrategias que beneficien a ambos lados, aunque la ambición de Washington de evitar acuerdos multilaterales y apuntar directamente a negociaciones bilaterales podría complicar el consenso.
Con información de df.cl

