México se enfrenta a una desaceleración en el crecimiento de las remesas enviadas desde Estados Unidos, según un análisis del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla). Este fenómeno se manifiesta entre 2024 y 2026 y parece contrastar con la tendencia de otros países latinoamericanos.
Datos clave
- Cuándo: Periodo 2024-2026
- Quién: Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla)
- Dónde: México
- Monto de remesas en abril de 2026: 62,968 millones de dólares
- Crecimiento de remesas en 2024: 2.7%
El informe de Cemla indica que México es el país con menor dinamismo en la captación de remesas en comparación con otros seis países de la región, como Guatemala y Colombia. Mientras que Colombia lideró el crecimiento anual con un aumento del 17.4% en 2024, México apenas alcanzó un incremento del 2.7%, situándose en última posición.
La situación se ha deteriorado aún más en 2025, donde Honduras reportó un crecimiento sobresaliente del 25.3%, mientras que México presentó una contracción de 3.9%. Para los primeros cuatro meses de 2026, Honduras y Guatemala tuvieron un desempeño positivo, mientras que México continuó estancado con un aumento de sólo el 2.6%.
¿Por qué están disminuyendo las remesas en México?
Uno de los factores principales detrás de esta disminución es la reducción en la población inmigrante mexicana en Estados Unidos. A diferencia de otros países latinoamericanos que han incrementado su migración, México ha perdido cerca de 500,000 inmigrantes en la última década, lo que ha llevado a una disminución en el volumen de transferencias potenciales.
Este cambio demográfico impacta directamente en la cantidad de remesas recibidas. Mientras Guatemala y Colombia han visto un incremento en sus números de migrantes, México enfrenta un reto significativo al mantener su posición como líder en remesas en un contexto cambiante.
¿Qué significa esto para las familias mexicanas?
Las remesas son una fuente crucial de ingresos para millones de familias en México, siendo un componente clave para la economía nacional. Sin embargo, la desaceleración actual representa un nuevo desafío. Mantener la posición como el principal receptor de remesas está en riesgo a medida que otras naciones experimentan un crecimiento sostenido en su flujo migratorio hacia Estados Unidos.
El futuro de las remesas podría depender significativamente de cómo se desarrolle la migración mexicana y la capacidad del país para adaptarse a estos cambios.
Con información de siete24.mx

