Puerto Rico enfrenta retos en la desalinización de agua, según expertos que sugieren esta opción solo en circunstancias excepcionales. A pesar de la crisis hídrica que se observa globalmente, la Isla cuenta con abundantes fuentes de agua dulce que pueden ser mejor gestionadas.
## Datos clave - Cuándo: año fiscal 2024 - Dónde: Puerto Rico - Costos estimados de plantas desalinizadoras: $1,000 millones en San Diego y $900 millones en Tijuana - Ingresos de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados: $1,123 millones - Producción de agua: 513.2 millones de galones diarios
Los especialistas destacan que aunque países como los del Medio Oriente recurren a esta tecnología, Puerto Rico tiene acceso a recursos hídricos que, si se administran adecuadamente, pueden satisfacer las necesidades del pueblo sin incurrir en gastos exorbitantes. La construcción de plantas desalinizadoras requiere inversiones que rondan los $20 por galón producido, una cifra que representa un desafío significativo para los presupuestos estatales y para los consumidores.
## ¿Qué significa para la economía puertorriqueña? El ingeniero Carl Soderberg menciona que desalinizar agua en Puerto Rico resultaría cinco veces más caro que los métodos actuales de producción. En este contexto, los costos asociados serían difíciles de absorber para los ciudadanos y podrían incrementar aún más las tarifas de agua, las cuales ya han estado bajo la supervisión de la Junta de Supervisión Fiscal, que autoriza aumentos anuales.
## ¿Cuáles son las alternativas a la desalinización? La gestión de los embalses existentes y el mantenimiento del sistema de distribución son prioridades. Actualmente, la AAA ha demostrado que puede generar agua potable a un costo relativamente bajo, siempre que se enfrente el problema de las pérdidas en el sistema, que ascienden al 60%. También se analiza la posibilidad de usar técnicas temporales de desalinización en islas como Vieques y Culebra durante emergencias.
Las recomendaciones de especialistas apuntan a que la atención debe estar en mejorar la infraestructura de agua existente en lugar de invertir en plantas desalinizadoras permanentes.
El futuro de la gestión del agua en Puerto Rico dependerá de decisiones estratégicas y de la capacidad para administrar con eficiencia los recursos hídricos disponibles.
Con información de elnuevodia.com

