Cayos Cochinos, Honduras. - La grabación de la tercera edición de "Supervivientes All Stars" enfrentó una crisis severa tras la intervención del Ejército de Honduras debido a protestas de miembros de la comunidad garífuna. La situación se tornó caótica el 15 de septiembre, forzando el repliegue de concursantes y la cancelación de pruebas exteriores tras la ocupación de Cayo Menor por un grupo de manifestantes que instalaron un campamento.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a los manifestantes llegando a la zona de rodaje, lo que llevó a la producción a abortar las dinámicas del programa y requerir la presencia de las fuerzas de seguridad. La comunidad garífuna criticó la intervención, describiéndola como un uso excesivo de la fuerza, además de condenar la destrucción de su campamento y las agresiones a sus miembros.
Ante la alteración del orden, la producción se vio obligada a modificar drásticamente el contenido del programa. La gala transcurrió en un ambiente inusual, centrándose en las dinámicas internas mientras los concursantes permanecieron en la Palapa, limitándose a salir brevemente para ciertos rituales.
Este conflicto en Cayos Cochinos no es nuevo y se basa en demandas históricas de la comunidad garífuna, que argumenta que el Estado hondureño ha vulnerado sus derechos ancestrales y ha permitido una explotación comercial indiscriminada. Organizaciones como la Organización Fraternal Negra Hondureña han llamado a la atención sobre el impacto ambiental negativo que causa el concurso, particularmente en la anidación de tortugas en la región.
Cuarzo Producciones mantiene que sus actividades se realizan con los permisos necesarios de la Fundación Cayos Cochinos. Sin embargo, la tensión persiste en la zona, intensificando la controversia en torno a la producción del programa.
Con información de libertaddigital.com

