Ciudad de México. - El fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, a los 92 años, ha provocado una oleada de reacciones en el ámbito político, donde se destacan tanto elogios como críticas. Cárdenas, quien fue candidato presidencial en tres ocasiones, fue reconocido por su contribución a la transición democrática en México, un proceso que, según algunos análisis, se habría visto seriamente obstaculizado sin su intervención.
Desde diversas corrientes ideológicas se le recordó por sus importantes posturas sobre el papel del Estado en la economía, polarizando opiniones acerca de sus logros y fracasos. Para muchos, su lucha fue crucial para la llegada de un nuevo gobierno, mientras que otros lamentaron esta transición como una calamidad. A través de su legado, Cárdenas simboliza la búsqueda de un sistema en el que se discutieran diferentes puntos de vista sin coerción.
Uno de los aspectos más relevantes de su carrera fue su capacidad para promover el diálogo. "Su propósito era convencer, no imponer", recordó un cercano colaborador. Cárdenas nunca recurrió a la ofensa en sus intervenciones y se distinguió por su deseo de escuchar a los demás. Este enfoque lo llevó a formar coaliciones, como la que se dio entre el Partido de la Revolución Democrática y el Partido Acción Nacional para disputar las gobernaturas de San Luis Potosí y Tamaulipas en los años 90.
La tranquilidad en la transición del régimen priista, que se consolidó en 1988, se debe en gran medida a la labor de Cárdenas al canalizar la tensión social hacia un partido político. El ingeniero también es recordado con cierta crítica por abandonarse a los cambios actuales de la política, como los que ha traído el movimiento de Andrés Manuel López Obrador.
Su muerte ha llevado a cuatro expresidentes de México, entre ellos Vicente Fox y Andrés Manuel López Obrador, a compartir mensajes de condolencia, un indicador de la importancia que tuvo Cárdenas en el panorama político nacional durante más de cuatro décadas.
Con información de sonorapresente.com

