El libro "Política ambiental en México: Tópicos selectos del siglo XXI", coordinado por Ricardo Valentín Santes-Álvarez, examina la crisis socioecológica en el país. La obra resalta la insuficiencia del marco normativo existente para mitigar el deterioro ambiental, sugiriendo rutas transformadoras en un contexto incierto.
Los autores del texto analizan múltiples problemas que abarcan desde el cambio climático hasta la gestión de recursos hídricos. A pesar de contar con un marco jurídico formal, la implementación efectiva de las políticas ambientales ha sido débil y poco participativa. El estudio señala que la gobernanza y la innovación no son suficientes sin un cambio en los modelos de desarrollo.
Tres grandes tesis estructuran el análisis. La primera señala que la política ambiental actual es reactiva y desconectada de las necesidades de las comunidades afectadas. A lo largo de las décadas, México ha priorizado el crecimiento económico sobre la sostenibilidad, lo que ha llevado a un grave deterioro ambiental.
La segunda tesis aborda la falta de alineación entre la legislación ambiental y su ejecución, resultando en injusticias ambientales y sociales. Esto provoca que áreas protegidas excluyan a las comunidades que dependen de estos recursos, generando un fenómeno de "conservación por decreto".
La tercera tesis resalta la necesidad de un cambio de paradigma que incluya a actores locales y científicos de forma efectiva. Los autores destacan que, aunque hay avances en colaboración entre sectores, los esfuerzos actuales no alcanzan para abordar la complejidad de los problemas ambientales, y sugieren un enfoque más integral y transparente.
Los hallazgos de esta obra aportan un análisis crucial para repensar la política ambiental en México, destacando la urgencia de implementar cambios que vayan más allá de la normativa actual.
Con información de lja.mx

