Las apuestas digitales han proliferado entre adolescentes, con un alarmante 60% de este grupo en riesgo de involucrarse. Estudios recientes demuestran que la popularidad de estas plataformas se ha disparado, especialmente en provincias como Buenos Aires.
Datos clave
- Cuándo: Estudio reciente realizado en 2023.
- Cuántos: 60% de adolescentes expuestos a apuestas.
- Dónde: En varias provincias de Argentina, especialmente en Buenos Aires.
- Cómo: 83% de los adolescentes apostadores utilizan teléfonos celulares.
- Edad de inicio: Promedio de 13 años.
Este fenómeno ha sido impulsado por el fácil acceso y la adicción que generan las plataformas de apuestas, disponibles en dispositivos móviles las 24 horas. La convergencia entre la naturalización del juego y la disponibilidad constante contribuye a que muchos adolescentes comiencen a apostar a edades cada vez más tempranas.
¿Cuáles son los riesgos asociados a las apuestas digitales?
Las apuestas digitales conllevan riesgos significativos para los adolescentes, que incluyen problemas económicos y conflictos familiares. La investigación de UNICEF Argentina destaca que uno de cada cuatro adolescentes ha apostado al menos una vez. Además, el 25,7% de los jóvenes que participan en apuestas lo hace de manera frecuente, un indicador de que están desarrollando patrones de consumo problemáticos.
Las plataformas digitales son también el principal medio de introducción al mundo del juego. Un estudio de la Fundación Fund La Plata indica que el 34% comenzó a apostar a través de recomendaciones de amigos, lo que refleja la influencia del entorno social en este comportamiento.
¿Qué papel juegan las instituciones educativas?
Las escuelas están comenzando a notar el impacto de las apuestas entre los menores. Profesores han observado a alumnos apostando durante las clases, lo que revela una normalización de la práctica en espacios que deberían ser seguros y educativos. Los expertos advierten que esta tendencia necesita ser abordada, no solo a nivel individual sino también como un problema social más amplio.
El incremento de la conectividad y el acceso constante a dispositivos móviles se suman a la complejidad del fenómeno. Es esencial que tanto padres como educadores trabajen en conjunto para establecer límites y proporcionar educación sobre los riesgos asociados con las apuestas.
Los próximos pasos para abordar esta problemática incluyen implementar programas de prevención y desarrollar políticas que regulen el acceso a plataformas de apuestas, protegiendo así a los jóvenes de un potencial perjuicio.
Con información de eldia.com

