La visita del Papa León XIV a Madrid, programada del 6 al 9 de junio, está generando un impacto significativo en el tráfico de la ciudad. Con la llegada del pontífice, se han empezado a realizar cortes en diversas calles para facilitar los preparativos de los eventos, que se anticipa atraerán a más de 1.800.000 visitantes.
Desde el 21 de mayo, el Ayuntamiento ha implementado restricciones en la Plaza de Lima y áreas cercanas para ubicar material de construcción necesario para las actividades. Este plan incluye cierres en importantes vías como el Paseo de la Castellana y el Paseo de Recoletos, afectando especialmente a conductores que deben adaptarse a la nueva situación.
Las principales restricciones están vigentes en la Plaza de Lima, donde se han cerrado múltiples carriles. Desde esta mañana, el tráfico está completamente interrumpido en esta zona. Se permiten algunas excepciones para el tráfico local y de servicios en áreas específicas, pero muchos conductores deberán planear sus rutas con anticipación.
Además del tráfico, los servicios de transporte público de la Empresa de Transportes Municipal (EMT) también han sido modificados. Las líneas que operan en las áreas afectadas han cambiado su recorrido. Para compensar estas alteraciones, el uso de autobuses de la EMT será gratuito hasta el 9 de junio, exceptuando la ruta exprés hacia el aeropuerto.
Por otro lado, el Metro de Madrid mantendrá su servicio normal hasta el 6 de junio, aunque se aumentará la frecuencia en varias líneas para atender a la gran afluencia de personas. También se espera que se vean afectados ciertos puntos de BiciMAD, principalmente en las zonas más céntricas, conforme se acerque la fecha de los eventos.
Con información de larazon.es

