El Congreso de la República lleva a cabo su última sesión del primer período ordinario de 2026, centrando sus esfuerzos en la aprobación de la Ley contra el Lavado de Dinero. Esta legislación es clave para mejorar los controles financieros y evitar posibles sanciones internacionales que puedan perjudicar la economía nacional.
La propuesta de ley pretende modernizar el marco legislativo existente desde 2001, pero no logró avanzar en sesiones anteriores debido a la falta de consenso entre los partidos políticos. Algunos diputados han expresado inquietudes sobre su implementación y han recibido presión de sectores que se oponen a nuevos métodos de supervisión.
Luis Contreras, presidente del Congreso, reconoció que existen temores relacionados con las obligaciones que la nueva ley podría imponer a notarios y profesionales del ámbito financiero. Contreras subrayó que se realizó un proceso de socialización durante el fin de semana para abordar estas preocupaciones y fomentar un diálogo constructivo entre las diferentes partes involucradas.
El objetivo de esta ley es parte de una agenda nacional más amplia, orientada a proteger las remesas, fomentar la inversión y mantener la estabilidad económica del país. Además, Contreras enfatizó que la meta es impedir que Guatemala sea incluido en la lista gris de naciones, lo cual podría afectar su reputación a nivel internacional.
Si no se logra la aprobación de la ley, Guatemala podría enfrentar consecuencias económicas graves, que incluirían mayores costos financieros y una disminución en las inversiones extranjeras. Paralelemente, el Congreso también evaluará una reforma para exonerar a cónyuges del impuesto sobre herencias, así como revisará un veto relacionado con penas por abuso sexual.
Con información de crnnoticias.com

