Centenares de miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) intentaron llegar al Estadio Ciudad de México, donde se llevará a cabo la inauguración del Mundial de futbol. Exigen una reunión con la Presidenta Claudia Sheinbaum y advierten que, de no ser atendidos, la ceremonia se verá afectada.
La protesta se intensificó tras los bloqueos y enfrentamientos con la policía en diferentes puntos de la capital. A pesar del rechazo de la mandataria, algunos líderes sindicales anunciaron su intención de perseverar en sus esfuerzos por llegar al estadio, donde se han concentrado las miradas de millones de mexicanos.
Conscientes del clima de tensión, lideresas como Yenny Pérez y Eva Hinojosa se han ofrecido para moderar la situación y evitar que la marcha escale hacia un enfrentamiento directo con las fuerzas de seguridad. Esta acción busca proteger a los manifestantes y mantener el orden en el marco del evento deportivo.
La situación se torna complicada también a nivel nacional, con preocupaciones que van más allá de la marcha. La embajada de Estados Unidos emitió una alerta para recomendar precauciones a sus ciudadanos en México, citando un aumento en la violencia que afecta a varias regiones del país.
Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados, ha instado a los sectores involucrados a priorizar el diálogo y buscar soluciones pacíficas ante la posibilidad de manifestaciones en este contexto.
Con información de razon.com.mx

