En Punta Molentis, Cerdeña, se ha implementado una prohibición que limita el uso de sombrillas a solo los menores de 10 años y a aquellos mayores de 65. El resto de los bañistas, es decir, aquellos entre 10 y 65 años, deberán elegir entre soportar el sol directo o pagar un costo de 10 euros para disfrutar de una sombra.
La decisión ha generado controversia entre locales y turistas. Aunque no es una medida completamente nueva, ha cobrado relevancia con la llegada del verano de 2026. La playa, conocida por sus aguas turquesas, allega a miles de visitantes cada año. La comuna argumenta que la prohibición busca mejorar la seguridad tras un incendio forestal en 2025, que dificultó las labores de evacuación y afectó a la flora local.
El ayuntamiento sostiene que el ecosistema de Punta Molentis es valioso y frágil, lo que justifica esta acción. “El incendio y fenómenos climatológicos severos han limitado la capacidad de las dunas”, se menciona en el comunicado oficial. Aparte de restringir las sombrillas, la regulación también abarca el acceso vehicular y de embarcaciones, con tarifas de acceso que van de 5 a 10 euros.
La controversia se intensifica, pues muchos ven detrás de la medida una intención de controlar el aforo y generar ingresos. Expertos en salud advierten sobre las implicaciones de tales restricciones: “Pasar de la sombra a la exposición directa por edad puede tener consecuencias para la piel”, mencionan dermatólogos, quienes también critican la rigidez de los límites de edad impuestos.
La prohibición de sombrillas por grupo etario ha suscitado comparaciones con otras regulaciones playeras. En varias regiones de Italia, se han endurecido normativas similares, mientras que en países como Grecia y España se imponen restricciones también. La propuesta de Cerdeña resalta por su particular enfoque en la edad, generando un debate tanto sobre razones de seguridad como sobre el verdadero objetivo detrás de esta decisión.
Con información de que.es

