Tijuana, Baja California. - La adopción de inteligencia artificial (IA) en México debe estar acompañada de un marco regulatorio que evite despidos masivos, según el especialista en transformación digital, Ignacio Chilet. Destacó la importancia de establecer normas para su aplicación en diversos sectores, asegurando que su implementación no comprometa el empleo.
Datos clave
- Quién: Ignacio Chilet, psicólogo y especialista en transformación digital.
- Qué: Propuesta de regulación de IA para evitar despidos masivos.
- Dónde: En México, con un enfoque inicial en Tijuana, Baja California.
- Cuándo: Actualidad y a futuro inmediato en el contexto laboral.
Chilet subrayó que la regulación de la IA es esencial no solo para el uso comercial, sino también para la protección de datos y de imagen. Aseguró que la automatización puede mejorar significativamente la eficiencia de las empresas. Sin embargo, enfatizó que ese incremento no debe implicar necesariamente la sustitución de los trabajadores, sino la reducción en la contratación de nuevo personal.
Los especialistas han señalado que varios países ya están implementando políticas que equilibran la innovación de la IA con la protección del capital humano, asegurando que la competitividad de las empresas no se vea afectada. Chilet argumentó que las normas deben permitir a las empresas crecer sin generar un impacto negativo en el empleo regional.
¿Qué significa para las empresas mexicanas?
La implementación de regulaciones podría representar una oportunidad de crecimiento para las empresas que incorporen IA, permitiéndoles alcanzar incrementos de hasta un 20% en su crecimiento anual. Sin embargo, también conlleva la responsabilidad de no afectar el empleo actual. La propuesta implica que las empresas adopten medidas como la capacitación de su personal y la movilidad interna como estrategias para mantener la estructura laboral.
¿Cómo se pueden lograr estos objetivos?
Chilet sugiere que, al automatizar un puesto, las empresas deben priorizar la capacitación y la reubicación de empleados en otras funciones. Esto no solo facilitaría la adaptación ante la nueva tecnología, sino que también fomentaría un entorno de trabajo más dinámico. La apuesta es que, a través de la normativa, se pueda encontrar un balance entre el avance tecnológico y la seguridad laboral.
El camino adelante implica que se establezcan discusiones y posibles legislaciones en los próximos meses para regular la inteligencia artificial en el entorno laboral. La visión es asegurarse de que el crecimiento económico no vaya en detrimento de la fuerza laboral existente.
Con información de elimparcial.com

