Las políticas migratorias implementadas por Estados Unidos han provocado una disminución en el tráfico aéreo entre México y ese país. Este trayecto es el segundo mercado aéreo transfronterizo más grande del mundo, y entre enero y abril de este año, se registraron 13 millones 359 mil pasajeros, una baja del 5.6% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).
Expertos apuntan que además de las restricciones migratorias, el lento crecimiento de la economía estadounidense, el elevado costo de la turbosina y la percepción de inseguridad en México han influido en esta disminución. Jonathan Félix, analista aéreo, señala que las políticas del presidente Donald Trump han generado un clima de incertidumbre que afecta la decisión de los mexicanos para viajar a Estados Unidos.
La preocupación por los cambios en la política migratoria también afecta a aquellos mexicanos que residen en Estados Unidos. Existe temor de no poder regresar al país en caso de que las regulaciones se modifiquen abruptamente. Paralelamente, estadounidenses han reducido sus viajes al extranjero debido al aumento de la inflación, afectando destinos como Cancún y Puerto Vallarta.
Además, la situación de seguridad en México, evidenciada por recientes alertas de viaje emitidas por Estados Unidos, influye en la percepción de los viajeros. Estas alertas han impactado los niveles de turismo en ciudades como Puerto Vallarta, donde la reciente captura de un líder criminal desencadenó una ola de advertencias que afectó su atractivo.
Para julio, se esperan recortes significativos en los vuelos entre Estados Unidos y Cancún, con una reducción del 17% en la programación de vuelos. Este recorte se debe, en parte, al aumento en el precio de combustibles, lo que ha llevado a las aerolíneas a ajustar sus operaciones, priorizando rutas más rentables y dejando de lado destinos de playa menos competitivos.
Con información de eluniversal.com.mx

