Cerca de 500,000 hogares en México enfrentaron dificultades por la disminución de remesas enviadas desde el extranjero, según estimaciones del think tank The Inter-American Dialogue. Esto representa un 11% de los 4,495,526 hogares que reciben este tipo de ingresos, de acuerdo con el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).
En 2025, México recibió remesas por un total de 61,791 millones de dólares, experimentando una caída del 4.6% respecto al año anterior, poniendo fin a un período de once años de crecimiento sostenido. Esta reducción se asocia a diversos factores, como un aumento en las deportaciones de mexicanos y una disminución en los cruces migratorios hacia Estados Unidos.
El análisis “Understanding the decline in remittances to Mexico in 2025” subraya que la caída de los flujos de remesas se debe a menos mexicanos envíos de dinero a sus familias. La investigación destaca que los beneficiarios de remesas tienden a migrar menos, lo que mejora su calidad de vida en origen, respaldo fundamental para la salud, educación y pequeñas empresas en sus comunidades.
Adicionalmente, el estudio señala que factores demográficos y el endurecimiento de las políticas migratorias han contribuido a esta problemática. La reducción de vínculos familiares y el ciclo limitado de envíos de dinero por parte de trabajadores en Estados Unidos también son claves en este contexto.
Asimismo, el temor a las deportaciones ha afectado los patrones de envío de dinero. En el 2025, más del 90% de los mexicanos deportados habían vivido en Estados Unidos por más de cuatro años, y aunque las remesas en Latinoamérica aumentaron, en el caso de los mexicanos no se reflejó un incremento proporcional. Esto plantea desafíos futuros para las familias que dependen de este apoyo financiero.
Con información de eleconomista.com.mx

