La exjefa del Consejo de Ministros del Perú, Betssy Betzabet Chávez Chino, salió de Perú hacia México en la medianoche del 7 de agosto de 2026. Su partida fue facilitada por un salvoconducto otorgado por el gobierno de la presidenta Keiko Sofía Fujimori Higuchi, lo que permitió reanudar las relaciones diplomáticas entre ambos países, las cuales habían estado interrumpidas desde noviembre de 2025.
Datos clave
- Quién: Betssy Betzabet Chávez Chino, exjefa del Consejo de Ministros del Perú.
- Qué: Reanudación de relaciones diplomáticas entre Perú y México.
- Dónde: Desde Lima, Perú, a México.
- Cuándo: 7 de agosto de 2026.
Carlos Espá, ministro de Relaciones Exteriores del Perú, afirmó que su salida fue coordinada con la Secretaría de Relaciones Exteriores de México antes de emitir el comunicado sobre la reanudación de las relaciones. Se destacó que el gobierno peruano cumplió con la Convención de Caracas, que rige el asilo diplomático, permitiendo así que Chávez abandonara el país sin ser detenida. Además, el gobierno peruano se reservó el derecho de solicitar su extradición si fuera necesario.
La reanudación de las relaciones fue celebrada por ambos gobiernos. En su comunicado, se reiteró el compromiso de respetar el derecho internacional y de fomentar la amistad y cooperación entre Perú y México. Desde noviembre de 2025, la relación diplomática se había debilitado considerablemente debido al asilo otorgado a Chávez, lo que provocó la expulsión de diplomáticos y una ruptura en las comunicaciones.
¿Qué implica la reanudación de relaciones diplomáticas?
Este restablecimiento permitirá que ambas naciones reabran sus embajadas y designen nuevos embajadores, lo que se considera un paso importante para normalizar las relaciones bilaterales. Además, se espera que surjan oportunidades para impulsar iniciativas económicas y culturales en conjunto, lo que beneficiará a los ciudadanos de ambos países.
¿Cómo se llegó a este punto?
Chávez Chino había estado resguardada en la embajada mexicana en Lima desde noviembre de 2025, mientras el gobierno peruano acusaba a México de injerencia. Su condena a 11 años y 5 meses de prisión por conspiración para disolver el Congreso en 2022 agrega complejidad a este proceso de reanudación, aunque el gobierno peruano subrayó que no hay persecución política.
El futuro de la relación entre Perú y México dependerá de la voluntad de ambos gobiernos de trabajar juntos en temas de interés mutuo y de respeto a los acuerdos internacionales que regulan el asilo político.
Con información de zetatijuana.com

