Ciudad de México, CDMX. - Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México, enfatizó la necesidad de implementar una nueva política de drogas que priorice la reducción de daños tras 20 años de lucha fallida contra el narcotráfico, que ha dejado más de medio millón de muertos en el país. Esta propuesta busca abordar el problema desde una perspectiva de salud pública y justicia social.
Desde la militarización de la lucha en 2006, los resultados han sido desalentadores. El narcotráfico, en vez de disminuir, se ha fragmentado en múltiples células delictivas, intensificando la violencia y transformando la estructura criminal en el país. En este contexto, se reportan cerca de 135,000 desaparecidos, lo que pone de manifiesto el costo humano de una estrategia que ha beneficiado a pocos a expensas de muchos.
Expertos y organizaciones civiles argumentan que es un error continuar con políticas obsoletas que no han demostrado eficacia. Desde la década de 1980, han surgido alternativas que promueven la reducción de daños, enfocándose en atender las causas del consumo sin recurrir a la criminalización. Estas iniciativas han salvado vidas, como el establecimiento de salas de consumo supervisado y la legalización del uso medicinal del cannabis.
Sheinbaum afirma que es momento de reconsiderar la narrativa oficial sobre las drogas, que ha perpetuado la violencia y el racismo social. "No podemos seguir invirtiendo en la guerra cuando el enfoque debe estar en la salud y dignidad de las personas", declaró durante un evento de la sociedad civil.
La estrategia del gobierno actual se centrará en la creación de leyes que favorezcan a las personas afectadas, con un horizonte de cambios en las políticas hacia las drogas y el compromiso de seguir explorando alternativas más efectivas.
Con información de elpais.com

