La temporada de ciclones tropicales de 2026 en el Pacífico oriental ya muestra señales de actividad a raíz de una zona de inestabilidad que está generando condiciones favorables para su desarrollo. A pesar de estar distante de las costas mexicanas, se realiza un monitoreo constante de su evolución por parte de organismos meteorológicos.
El fenómeno se localiza en aguas del Pacífico oriental, al suroeste de Baja California Sur. Las proyecciones indican que el contexto oceánico y la humedad existente podrían favorecer gradualmente la organización de este sistema en los próximos días, lo que resultaría en la formación del primer ciclón nombrado de la temporada.
Los informes indican que, aunque las probabilidades de formación ciclónica en el corto plazo son limitadas, los modelos pronostican un aumento en el potencial de desarrollo en la siguiente semana. Si el sistema alcanza la fuerza necesaria, sería nombrado Amanda, según la lista oficial para esta región.
Aun cuando se están realizando seguimiento y análisis, hasta el momento no hay alertas o avisos para las costas mexicanas. Los datos preliminares sugieren que su trayectoria se mantendrá sobre aguas abiertas del océano, desplazándose hacia el oeste y oeste-noroeste, alejándose del territorio nacional.
Expertos advierten que la evolución de ciclones depende de factores como la temperatura del mar, la humedad en la atmósfera y la interacción de los vientos. Dado que las condiciones pueden cambiar rápidamente, es crucial seguir actualizaciones de fuentes oficiales.
Si bien el posible ciclón no impactaría directamente a México, la circulación de humedad relacionada con sistemas en el Pacífico podría influir en el clima en el occidente y noroeste del país, áreas que se encuentran bajo observación para lluvias en los próximos días.
Con información de municipiospuebla.mx

