Un recorrido fascinante por el Cementerio de la Capital de Mendoza permite comprender el impacto de la generación del '80 en la reconstrucción de la ciudad tras el devastador terremoto de 1861. Durante una visita guiada, el grupo, compuesto por jubilados, estudiantes y familias, explora historias y monumentos que marcan un período crucial de la historia mendocina.
La visita comenzó en el Panteón Municipal, donde se encuentra la tumba de Luis Lagomaggiore, un influyente educador y sanitarista. En un contexto donde la ciudad lidiaba con problemas de infraestructura y educación, Lagomaggiore impulsó reformas significativas que transformaron el sistema educativo y mejoraron las condiciones sanitarias de la provincia, lo que permitió una recuperación vital de Mendoza.
Durante el recorrido, se mencionaron las difíciles condiciones sanitarias de la época, agravadas por la epidemia de cólera de 1886 que causó numerosas muertes. Lagomaggiore lideró iniciativas para la desinfección y provisión de agua potable, lo que le valió reconocimiento social y político. Sus esfuerzos posicionaron a Mendoza en un camino de modernización, lo que quedó reflejado en su legado.
Otro personaje destacado fue Jacinto Álvarez, un médico y exgobernador que se destacó en la misma época. Con su labor frente a la epidemia, se ganó el apodo de “el médico de los pobres”, y su mausoleo en el cementerio presenta simbolismos masónicos que representan la dualidad del ser humano. Así, se revela una parte interesante de la historia mendocina marcada por influencias de logias y círculos de poder.
Finalmente, la visita culminó con la figura de Emilio Civit, conocido por su capacidad de navegar en la política y promover la modernización de Mendoza. Este recorrido no solo ilumina el pasado, sino que también invita a reflexionar sobre la herencia cultural y social que moldeó la ciudad actual.
Con información de diariouno.com.ar

