México ha recibido una significativa migración libanesa desde finales del siglo XIX y principios del XX. Familias que llegaron al país establecieron comercios y comunidades en diversas ciudades, logrando que sus apellidos se integraran a la identidad nacional.
Entre los apellidos más destacados de esta herencia se encuentran Slim, Hayek, Harfuch, Henaine, Zacarías y Aboumrad. Hoy, estos nombres están asociados con figuras prominentes de la política, el cine y los negocios, reflejando la diversidad cultural que contribuye al tejido social de México.
Carlos Slim Helú, uno de los empresarios más conocidos del país, es un claro ejemplo de esta influencia. Su linaje, que incluye apellidos como Haddad y Helú, tiene raíces en Líbano, y su historia familiar se remonta a más de 120 años de migración. La conexión histórica de esta familia con el comercio ha sido fundamental en el desarrollo económico de México.
Por su parte, Salma Hayek, actriz reconocida mundialmente, también muestra la presencia libanesa en la cultura. Su conexión familiar proviene del pueblo de Baabdat, en Líbano, destacando la riqueza de su herencia que ella menciona con orgullo. Esta conexión ha influido en su identidad y carrera cinematográfica.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, ha visibilizado su apellido en el ámbito político. Su ascendencia libanesa proviene de su madre, cuyo apellido resuena en la cultura popular gracias a su carrera artística. Otros ejemplos como Gaspar Henaine, conocido como "Capulina", demuestran la huella de esta diaspora en la comedia y el entretenimiento mexicano.
La migración libanesa ha contribuido a la multiculturalidad de México, con apellidos que abarcan una variedad de sectores y profesiones, y que seguirán formando parte de la historia del país.
Con información de elimparcial.com

