Mérida, Yucatán. - Tras tres meses de servicio en Michoacán, miembros del 11.º Batallón de Infantería del Ejército Mexicano regresaron a Mérida, donde fueron recibidos por sus familias. Este regreso estuvo marcado por la alegría del reencuentro y por el luto de dos soldados que fallecieron en el cumplimiento de su deber.
Los soldados René Joel Hernández Garibay, de 24 años, y Ersain Esteban Ramírez, cabo y originario de Chan Laguna, Campeche, perdieron la vida en un ataque armado en Zinapécuaro. Sus nombres fueron recordados por sus compañeros y seres queridos durante la bienvenida, donde se celebró el sacrificio de ambos.
El ambiente de la llegada fue de emociones encontradas, con muchas familias abrazando a los soldados, mientras que otros recordaban la triste realidad de quienes no volverían. La ceremonia de bienvenida incluyó reconocimientos a los caídos, quienes fueron despedidos con honores.
“Ellos dieron su vida sirviendo a nuestro país y siempre serán recordados”, comentó un oficial presente, enfatizando la importancia del sacrificio de los soldados en el cumplimiento de su misión. Sus muertes representan una tragedia no solo para sus familias, sino para el cuerpo militar que también siente la cercanía de la pérdida tras meses de servicio en la peligrosa entidad.
El proceso que sigue para los sobrevivientes incluirá un periodo de adaptación y apoyo emocional tras las experiencias vividas en el terreno michoacano.
Con información de poresto.com

