Morelia, Michoacán. - Jesús Garibay, estrecho colaborador de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, falleció en las últimas horas del miércoles. La noticia conmocionó a Michoacán, donde Garibay y Cárdenas forjaron una amistad que abarcó cinco décadas.
La voz de Garibay, entrecortada por la emoción, reflejó el impacto de la pérdida. "Íbamos a vernos en Jiquilpan para lo de las Jornadas de la Revolución", comentó, expresando su pesar y recordando los planes que tenían. A pesar de conocer el estado de salud de Cárdenas, no esperaba que su desenlace fuera tan cercano.
Garibay recordó la última vez que se encontraron, el 10 de julio en el Congreso del Estado, donde se realizó un homenaje a Amalia Solórzano, madre de Cárdenas. "Lo vi bien, aunque sabía que tenía problemas. Se mantenía de muy buen ánimo", destacó. La fortaleza del ingeniero fue evidente, incluso al lidiar con sus padecimientos, que nunca pareció dejarle atrás.
Durante la conversación, también abordó el legado de Cárdenas, quien habría cumplido 92 años en mayo de 2027. Garibay resaltó que, al igual que su padre, el general Lázaro Cárdenas, el ingeniero mostró una notable resiliencia. "Hasta el último momento, se mantuvo firme, estoicamente", manifestó, reconociendo su pasión por la democracia y el país.
La comunidad política en Michoacán y más allá se prepara para rendir tributo a Garibay, un hombre cuyo compromiso democrático dejó huella en múltiples generaciones. Los próximos días se espera un homenaje público, reflejando el respeto y cariño que ganó a lo largo de su vida.
Con información de quadratin.com.mx

