Morelia, Michoacán. - Habitantes de comunidades otomíes del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) bloquearon ayer tres casetas y dos carreteras federales como parte de su protesta por los daños ambientales y de salud causados por la geotermoeléctrica Los Azufres en el municipio de Hidalgo. Los manifestantes demandan la conservación del lago de Zirahuén, la liberación de la defensora de los bosques María Cruz Paz Zamora, y una consulta adecuada entre los pueblos originarios en relación con la Ley Indígena.
Las movilizaciones iniciaron a las 9:30 horas y continuaron sin que se llegara a un acuerdo con las autoridades. Pavel Guzmán, dirigente del CSIM, especificó que los protestantes se ubicaron en las casetas de Zirahuén y Taretan, en la autopista Morelia-Lázaro Cárdenas, así como en la de Panindícuaro sobre la carretera Occidente, ubicada a 40 kilómetros de Morelia. Asimismo, cerraron el acceso principal a la planta geotermoeléctrica debido a la falta de reconocimiento por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) respecto a los problemas ambientales en la región, que han dejado a decenas de personas con enfermedades renales vinculadas a la contaminación del agua.
En junio pasado, al menos tres localidades del municipio de Hidalgo presentaron una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, exigiendo que la CFE asuma la responsabilidad de las consecuencias de la geotermoeléctrica. Según estudios de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la planta cuenta con 33 presas de enfriamiento, de las cuales 12 aún carecen de protección adecuada, generando contaminación en el área.
La situación actual continúa sin resolución, mientras los habitantes otomíes mantienen su postura firme y exigen una respuesta de las autoridades en las próximas horas.
Con información de jornada.com.mx

