Guadalajara, Jalisco. - El 80% de los habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara considera que vivir en la ciudad es inseguro, según la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI. Este porcentaje supera en 22 puntos el promedio nacional de 58.1% y ha aumentado en dos puntos desde junio.
Mientras la percepción de inseguridad en otros municipios del área presenta cambios significativos, Tonalá destaca por experimentar una baja de ocho puntos, pasando de 65.4% a 57.4% en el último año. Este descenso se correlaciona con una reducción de los conflictos reportados entre sus habitantes, evidenciando ciertas medidas efectivas que podrían servir de modelo para otros municipios.
En contraste, Zapopan ha visto un incremento en su percepción de inseguridad, que pasó de 49.5% a 57.2% en el último año. Este cambio es alarmante para una localidad que había sido considerada como un modelo de seguridad en la zona metropolitana. Tlaquepaque, sin embargo, refleja un aumento significativo en la percepción del riesgo, con un salto de 60.1% a 64.5% en tan solo un año, mientras que la proporción de ciudadanos que reportan conflictos se elevó de 36.7% a 55.5%.
El informe también resalta una desconfianza creciente hacia las corporaciones de seguridad. A pesar de la cercanía de la policía municipal, sólo el 50.9% de los habitantes confían en ella, en contraposición a los altos índices de confianza hacia la Marina y el Ejército, que alcanzan 85% y 82.3% respectivamente. Esto indica una crisis en la percepción de la seguridad pública.
Estas cifras no solo reflejan un problema de percepción, sino un desafío político significativo. La inseguridad influye en la vida cotidiana, con un 40% de los ciudadanos optando por no portar objetos de valor y muchos evitando salir por la noche. La situación plantea interrogantes sobre las estrategias de seguridad de los gobiernos locales y su efectividad ante la creciente desconfianza.
Con información de concienciapublica.com.mx

