La depresión tropical Dos-E ocasionará lluvias intensas y potencialmente peligrosas en Guerrero y Oaxaca. Se espera que se acumulen más de 350 milímetros de lluvia en solo dos días, una cifra considerablemente superior a la que normalmente se registra durante junio en estas regiones.
Este fenómeno meteorológico, que emergió frente a las costas de Guerrero, podría desencadenar inundaciones súbitas tanto en áreas urbanas como rurales, así como deslizamientos de tierra en terrenos montañosos y desbordamientos de ríos y arroyos. También se anticipan deterioros en la infraestructura y la interrupción de los servicios en diversas localidades.
Fabián Vázquez Romaña, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), indicó que se espera que la tormenta toque tierra en Guerrero durante la noche del domingo, aunque por ahora no se prevé que se convierta en huracán. Sin embargo, sus precipitaciones representan un serio riesgo, especialmente por el volumen esperado de agua.
Aunque para el martes se espera una disminución en las lluvias en la costa pacífica, los remanentes de Dos-E seguirán generando precipitación en el centro y en el occidente del país. Se ha alertado sobre la posibilidad de deslizamientos en áreas montañosas, lo que podría poner en peligro la seguridad de la población en Guerrero y otras regiones.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha implementado medidas preventivas, incluyendo el despliegue de 705 brigadistas y equipos especializados en Guerrero y Oaxaca. La Armada también ha activado el Plan Marina para coordinar esfuerzos de emergencia, asegurando contar con recursos suficientes ante cualquier eventualidad. Los refugios temporales están disponibles para atender a la población, aunque su activación dependerá de las circunstancias locales en cada estado.
Con información de razon.com.mx

