Chilapa de Álvarez, Guerrero. - La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) acreditó violencia obstétrica tras la muerte de un recién nacido en el Hospital General de Chilapa de Álvarez. La intervención quirúrgica, una cesárea de urgencia, se retrasó tres horas a pesar de que los estudios indicaban que era necesaria de inmediato.
El 25 de enero de 2025, una mujer ingresó a urgencias por complicaciones en su parto. Aunque el personal médico le aseguró que su hijo estaba bien, la cesárea no se realizó a tiempo, resultando en sufrimiento fetal y complicaciones graves para el recién nacido.
De acuerdo con la CNDH, el bebé nunca recibió la atención especializada que requería. La madre reportó que tras el nacimiento, notó que su hijo tenía la boca morada, pero fue tranquilizada con la respuesta de que era "normal". Aproximadamente a las 23:00 horas, mientras las enfermeras se retiraban a cenar, el bebé falleció.
La CNDH determinó que el retraso en la cesárea y la falta de vigilancia contribuyeron al deceso, afectando gravemente los derechos de la madre y del recién nacido. Además, se observaron violaciones en el acceso a información adecuada sobre la salud.
La Comisión exige al IMSS-Bienestar que proporcione atención psicológica y tanatológica a la madre y colabore con las investigaciones administrativas pertinentes. También recomienda capacitación en derechos humanos al personal médico del hospital y un recordatorio sobre la obligación de respetar los derechos de los pacientes.
La situación abre un debate sobre la atención obstétrica en México, destacando la necesidad de revisar protocolos para evitar tragedias futuras.
Con información de eluniversal.com.mx

