Coahuila. - El pasado domingo, los habitantes de Coahuila votaron para elegir a los nuevos miembros del Congreso del Estado, compuesto por 16 curules de mayoría relativa y 9 de representación proporcional. Tal como anticiparon las encuestas, el PRI, liderado por Manolo Jiménez Salinas, se alzó con la victoria.
El análisis preliminar de los resultados muestra el respaldo a Jiménez Salinas, quien ve su mandato fortalecido al ampliar la presencia de su partido en la legislatura local. A pesar de que enfrenta críticas hacia su dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, el PRI en Coahuila refuerza su posición política en la región.
Este triunfo también refleja el carácter mayoritariamente priista de la población coahuilense, que mantiene esta entidad como la única en el país sin alternancia gubernamental. Además, Jiménez Salinas cierra el capítulo de la alianza con el PAN, una decisión que le permite concentrar el poder ejecutivo en sus manos.
Los resultados tienen un impacto significativo sobre el Partido Acción Nacional, que cae al cuarto lugar en la preferencia electoral, mientras que MORENA obtiene la segunda posición. Esta caída del PAN es un llamado de atención para su dirigencia nacional, que ha buscado reponerse tras diversas derrotas ante la actual administración.
Por otro lado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se destacó al superar la votación del PAN por primera vez, colocándose en tercer lugar a nivel estatal. La estrategia de Jiménez Salinas de separar al PRI de la imagen negativa de su líder nacional se considera clave para este aplastante triunfo electoral.
A medida que se avanza hacia el futuro, la victoria del PRI en Coahuila posiciona a Manolo Jiménez Salinas como un potencial candidato presidencial hacia el 2030, en un contexto en el que se requieren figuras fuertes para competir con las nuevas propuestas en el panorama político mexicano.
Con información de expreso.press

