En Coahuila, se abre un debate crucial sobre la soberanía energética y el acceso al agua. Más que solo producir energía, se trata de resguardar el agua, un recurso vital para el norte del país. La dependencia de México del gas natural importado, que supera el 70%, expone a la nación a riesgos económicos derivados de decisiones externas.
El dilema se centra en si aprovechar el fracking para recuperar la soberanía energética, a pesar de los riesgos asociados a esta técnica. Las grandes cantidades de agua que requiere el fracking podrían comprometer la ya frágil disponibilidad hídrica de la región, generando conflictos significativos entre la extracción de energía y la preservación del agua.
El acuífero de la Región Carbonífera presenta limitaciones severas para nuevas extracciones, mientras que el agua es un recurso irremplazable e indispensable para la agricultura y la biodiversidad local. La salud del ecosistema regional depende de una gestión eficiente del agua, fundamental para la ganadería y el turismo.
Experiencias de otros países han documentado las consecuencias negativas del fracking, incluyendo la contaminación del agua potable y problemas de salud. Estas evidencias han llevado a naciones como Francia y Alemania a restringir esta práctica, en un reflejo de la preocupación por la salud pública y la protección ambiental.
Reconocidos avances en energías renovables cuestionan la necesidad de recurrir al fracking. La creciente capacidad de almacenamiento de energía, mediante tecnologías de baterías y hidrógeno, está transformando el enfoque hacia una producción más sostenible. Así, México dispone de alternativas que no comprometen sus recursos hídricos, desafiando la noción de que solo hay una única vía para garantizar su seguridad energética.
Defender el agua y considerar el desarrollo sostenible son cuestiones interrelacionadas. La responsabilidad en la toma de decisiones exige transparencia y participación pública, especialmente en una región que ha padecido costos humanos por modelos extractivos mal regulados.
Con información de vanguardia.com.mx

