SALTILLO, Coahuila. – Las elecciones legislativas del próximo domingo en Coahuila parecen inclinarse a favor del PRI, el último bastión de este partido. A medida que el PAN pierde fuerza como oposición y Morena no presenta una competencia efectiva, la permanencia del PRI se torna fundamental en el proceso electoral.
La politóloga Machely Flores Reyna indica que la fortaleza del PRI radica en su estructura territorial, construida por Humberto Moreira Valdés. Este exgobernador y líder nacional del partido, a pesar de sus controversias, ha dejado un legado de control político que sigue influyendo en las elecciones actuales. Su presencia activa a pesar de los escándalos es un recordatorio del arraigo de estas estructuras en la vida política del estado.
Se recuerda que Moreira dejó una huella negativa en Coahuila, marcada por endeudamiento y violencia. La influencia de grupos criminales, como Los Zetas, creció durante su mandato, lo que ha dejado un impacto duradero en la percepción de seguridad y gobernabilidad en la región. Las cicatrices de esa época siguen presentes y afectan la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones.
En este contexto, el PRI ha logrado mantener su ventaja electoral al reciclar figuras políticas en posiciones clave. Muchos de los candidatos actuales provienen de una élite política que ha estado en el poder por años. La continuidad de estos personajes garantiza la preservación de una estructura político-administrativa que favorece al partido gobernante y dificulta la llegada de nuevas fuerzas.
A pesar de los avances en seguridad, estos se consideran insuficientes frente a los desafíos económicos que enfrenta la región. La próxima elección en Coahuila será un reflejo de cómo el PRI ha sabido adaptarse, mientras que la oposición, incluyendo a Morena, sigue enfrentando obstáculos significativos. La fortaleza del PRI en estos comicios puede ser crucial para definir su futuro en el estado.
Con información de proceso.com.mx

