Nuevas demandas del presidente estadounidense, Donald Trump, podrían elevar los costos de producción de vehículos en la Región Sureste de Coahuila. Se busca establecer que, para el 2026, el 50% de los componentes de los autos exportados a Estados Unidos sean fabricados en ese país, según un reporte de The Wall Street Journal.
Arturo Reveles Márquez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Transformación (Canacintra) Coahuila Sureste, ha señalado que la industria local no está completamente preparada para cumplir con los nuevos requisitos. Actualmente, el contenido regional exigido es del 75% e incorporar un mayor porcentaje de producción estadounidense representa un reto significativo. Las empresas locales rondan entre un 20% y un 30% de piezas de origen estadounidense.
El impacto económico de esta medida variará entre las plantas, con estimaciones que indican un aumento de costos de entre un 5% y un 30%. Este incremento se debe, en parte, a que los proveedores chinos ofrecen partes hasta un 60% más económicas que los fabricantes norteamericanos. Reveles Márquez subrayó que el ajuste estructural implicará sustituir componentes de la industria automotriz local por suministros estadounidenses, aunque no prevé despidos como consecuencia de esta situación.
Las empresas tendrán tiempo para adaptarse a estos cambios; sin embargo, la transición podría demorar de tres a cinco años. Aquellas que no logran cumplir con las regulaciones tendrán que asumir tarifas de exportación adicionales. Este aumento de costos podría transferirse eventualmente al consumidor estadounidense, dado que este país es el principal receptor de los vehículos mexicanos. La negociación entre los gobiernos de México y Canadá será crucial para abordar las implicaciones de estas nuevas exigencias.
Con información de vanguardia.com.mx

