La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, confirmó que su gobierno ha colaborado con agencias de seguridad de Estados Unidos, subrayando que esta cooperación no incluye a la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Aseguró que el Gobierno de México ha estado al tanto de estos intercambios.
En sus declaraciones, Campos mencionó que la Secretaría de Relaciones Exteriores ha sido parte de este acercamiento, destacando reuniones con el Departamento de Estado, el Buró Federal de Investigación (FBI) y la Administración para el Control de Drogas (DEA). Estas afirmaciones surgen en un contexto de críticas sobre la participación de agentes estadounidenses en un operativo antinarcóticos en abril.
La gobernadora enfatizó la necesidad de intercambio de información debido a la ubicación fronteriza de Chihuahua, señalando que "los problemas transfronterizos requieren soluciones transfronterizas". También aclaró que la colaboración se realiza dentro de los protocolos establecidos y con la notificación correspondiente al Gobierno federal.
Maru Campos rechazó que haya agentes estadounidenses operando en su estado, argumentando que no se ha otorgado permiso para ello. Además, denunció que está siendo utilizada como un "chivo expiatorio" por sus adversarios políticos en relación con un narcolaboratorio y una reciente marcha en su contra. Afirmó que la presión y las exigencias sobre su administración son desproporcionadas en comparación con otros gobiernos estatales.
En respuesta a las exigencias de juicio político y con respecto a su futuro político, la gobernadora declaró que se mantiene firme en su cargo. Rechazó las acusaciones de los opositores y reclamó el respeto a la presunción de inocencia en las investigaciones que afectan su administración. Reveló que la Presidenta Claudia Sheinbaum la contactó en medio de esta controversia, sumando un capítulo más a la dinámica política estatal.
Con información de razon.com.mx

