Rosarito, Baja California. - El empresario Jesús Molina Vargas fue liberado el 23 de agosto tras ser secuestrado el día anterior por cuatro hombres armados. Durante el evento, sus captores hicieron alusión a la amistad de la víctima con el Kado, un conocido operador del Cártel Arellano, aunque él negó cualquier conexión con los delincuentes.
El sábado 22 de agosto, a las 17:20 horas, Molina fue interceptado a las afueras de su negocio “Pikin Parque de Altura”. Sus captores lo llevaron en una camioneta, y el empresario estuvo incomunicado durante el cautiverio. Su liberación se produjo tras un operativo de búsqueda que culminó en el Sauzal, Ensenada, donde fue encontrado sano y salvo. A su salida, agradeció el apoyo de la comunidad, enfatizando que no sufrió maltratos y que no le solicitaron rescate.
Molina Vargas enfrenta, sin embargo, un complejo contexto legal. Desde hace meses había recibido amenazas relacionadas con conflictos por terrenos en la región. Los problemas de propiedad provienen de su rol como representante de unos alemanes que le otorgaron derechos sobre ciertos terrenos. A pesar de haber sido vinculado a una serie de denuncias por delitos relacionados con propiedades, aún no existen imputaciones serias en su contra.
La Fiscalía Estatal cuenta con ocho carpetas de investigación relacionadas con el caso de Molina y su propiedad. Si bien el empresario ha denunciado daños y posesiones ilegales, también tiene una carpeta a su favor tras ser acusado de despojo. Organismos de seguridad investigan la participación de agentes de la fiscalía en la protección de los delincuentes.
Los próximos pasos dependerán de las investigaciones en curso, que podrían arrojar nuevas líneas de acción. Las autoridades han solicitado colaboración con agencias estadounidenses para desmantelar cualquier lazo criminal relacionado.
Con información de zetatijuana.com

