Hermosillo, Sonora. - Con el inicio oficial del proceso electoral, los principales partidos políticos en México enfrentan conflictos internos que pueden repercutir en los resultados, especialmente en municipios clave como la capital. En Morena, la designación de Lorenia Valles como coordinadora estatal y virtual precandidata a la gubernatura generó consenso entre la mayoría de los participantes, a excepción de Célida López, quien no se pronunció hasta que la dirigencia nacional le otorgó su constancia.
López, en una rueda de prensa, argumentó que su nombramiento fue resultado de encuestas que la posicionaban como la aspirante más fuerte, aunque otros, como David Figueroa Ortega, se enteraron de su designación por los medios. A pesar de su aceptación, Figueroa expresó que el proceso careció de transparencia. Por su parte, Wendy Briseño reveló su desacuerdo y consideró la posibilidad de renunciar a Morena.
La situación es igualmente complicada en el Partido Acción Nacional, donde la salida de Alejandro López Caballero ha generado incertidumbre. Ayer, este exalcalde se presentó en un evento del Movimiento Ciudadano, portando los colores de esa organización. Santiago Taboada, secretario de Acción Política del CEN del PAN, minimizó el impacto de la renuncia y sugirió que el verdadero reto está en Movimiento Ciudadano, que enfrenta una fuga de liderazgos debido a la llegada de López Caballero.
En el Partido Revolucionario Institucional, la incorporación de Ernesto “El Borrego” Gándara al equipo del Movimiento Ciudadano fue un duro golpe. Lupita Soto y Onésimo Aguilera, dirigentes del PRI en Sonora, se expresaron sobre esta pérdida y cómo afectará el apoyo electoral. A pesar de las tensiones, Aguilera mostró su malestar público hacia Gándara, quien, tras su salida del partido, dejó a sus seguidores en libertad de voto.
Falta casi un año para las elecciones, y la capacidad de los partidos para manejar estos conflictos internos se vuelve crucial para su desempeño en las urnas.
Con información de dossierpolitico.com

