Ciudad de México, CDMX. - La llegada de Alberto Baillères González a la Cervecería Moctezuma estuvo marcada por la trágica muerte de su hermano Raúl Baillères Jr., quien falleció a los 29 años en un accidente automovilístico. Este suceso dejó una profunda huella en la familia y alteró los planes de Alberto, que inicialmente aspiraba a continuar sus estudios en el extranjero.
En lugar de seguir su camino académico, Alberto se unió a la cervecería a instancias de su padre, quien creía firmemente que para ser un buen líder era esencial conocer el negocio desde sus cimientos. Por ello, su primera labor consistió en trabajar como repartidor de cerveza, cumpliendo con el mandato familiar de aprender desde la base.
“Él quería que yo aprendiera desde abajo; mi padre era muy estricto en eso y yo le vivo agradecido”, recordó Baillères en una entrevista en 2018. Esta experiencia inicial sería fundamental para su desarrollo en la empresa.
Después de su etapa como vendedor en la Ciudad de México, Baillères asumió roles de mayor responsabilidad, empezando como gerente de ventas y avanzando a posiciones clave en administración y producción. En Orizaba, una de las principales plantas de la cervecería, llegó a ser subdirector general de operación, ventas y mercadotecnia, compartiendo la dirección con otro subdirector.
Alberto Baillères continuó su ascenso profesional hasta convertirse en director general de la compañía, aún durante la vida de su padre. Baillères ha expresado que la experiencia vivida y sus inicios en la cervecería han dejado una huella indeleble en su carácter, reafirmando su conexión con la industria: “Todavía hoy tengo en la sangre la cerveza”.
Con información de expansion.mx

