Morelia, Michoacán. - La reciente concentración de Morena en la Plaza Valladolid evidenció las divisiones dentro del partido. Principalmente, la asistencia del senador Raúl Morón Orozco generó un ambiente tenso entre dos bloques que compiten por el control político de cara a la gubernatura en 2027. Aunque el evento fue un acto de apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la cercanía física entre los asistentes contrastó con la discordia palpable.
Morón asistió al evento en compañía de figuras moronistas como el exgobernador Leonel Godoy Rangel y el exdiputado Fidel Calderón Torreblanca. A pesar de que se especulaba sobre una posible convocatoria paralela por parte de sus seguidores, esto no ocurrió. La atmósfera fue refleja de las tensiones internas, con los dos grupos políticos marcando su distancia entre sí a lo largo del evento.
Entre los asistentes, Morón y otros miembros del grupo moronista ocuparon la primera fila, mientras que el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora González, se encontraron dispersos en la parte trasera. Esta distribución resaltó las diferencias en la dinámica política y la lucha por la sucesión estatal. Las próximas elecciones presentan un panorama complicado para Morena en Michoacán, donde ambos bloques está en desacuerdo.
Por otro lado, el grupo del gobernador ha intensificado sus campañas bajo el argumento de que Michoacán necesita una mujer en la gubernatura en 2027. Sin embargo, los moronistas han denunciado condiciones desiguales en la contienda interna, solicitando a la dirigencia nacional de Morena la intervención de un delegado especial que permita un diálogo entre facciones.
El senador Morón, a pesar de reconocer las diferencias, se mostró dispuesto a seguir negociando y buscando acuerdos. La imagen del evento, donde ambos grupos ocupaban la primera fila a la vez que mantenían su distancia, refleja la tensa realidad del partido y la complejidad del proceso para la candidatura de 2027.
Con información de quadratin.com.mx

