Presidio, Texas. - La localidad rural de Presidio, con más de 3200 residentes, ha presentado una demanda ante un tribunal federal en Washington para oponerse al muro fronterizo propuesto por el gobierno de Donald Trump.
Datos clave
- Quién: Municipio de Presidio, Texas.
- Qué: Demanda para frenar la construcción del muro fronterizo.
- Dónde: Distrito Municipal de Desarrollo de Presidio, Texas.
- Cuándo: Presentación de la demanda reciente.
- Monto del proyecto: US$46,000 millones para el muro fronterizo.
La demanda se enmarca dentro del plan del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para la construcción de barreras en la frontera con México. Según el municipio, los avances en el proyecto, que busca reemplazar estructuras existentes por un muro de concreto de gran altura, podrían incrementar el riesgo de inundaciones repentinas en la región. Defensa del medio ambiente y las preocupaciones sobre la afectación a sitios históricos son otros de los argumentos presentados en este litigio.
Los abogados del municipio han señalado que el muro afectaría diques que han protegido a la comunidad desde los años 70 y 80, justo al lado del Río Grande. La intención del DHS de sustituir la pendiente de tierra por una pared de concreto, además de instalar paneles de acero de 30 pies (aproximadamente 9 metros), ha generado preocupación en la comunidad. A pesar de que se han solicitado detalles técnicos sobre la construcción, la CBP ha indicado que no puede proporcionar información debido a motivos de seguridad nacional.
¿Cuáles son los principales argumentos en contra del muro?
La argumentación del municipio de Presidio es respaldada por propietarios de tierras, organizaciones ambientalistas y tribus indígenas, quienes han expresado su inquietud ante el avance de la construcción. Se afirma que este proyecto no solo representa una amenaza para la seguridad ante inundaciones, sino que también altera el equilibrio de vida para las comunidades locales y atenta contra su patrimonio cultural.
¿Qué implica este litigio para la comunidad?
El litigio se presenta en un contexto donde el DHS ha tenido la capacidad de ignorar regulaciones ambientales y protecciones de sitios históricos. Mientras el gobierno defiende el proyecto como fundamental para reducir cruces ilegales en la frontera, la comunidad sostiene que este enfoque no considera los impactos negativos que pueden surgir en ecosistemas y culturas locales.
Las obras ya han comenzado con el traslado de materiales a la zona, aunque la construcción del muro aún no ha iniciado. La comunidad de Presidio se mantendrá atenta a los próximos pasos del tribunal, que decidirá sobre la viabilidad de la demanda y la legalidad de las acciones del DHS.
Con información de lanacion.com.ar

