Zacatecas, Zacatecas. - El taco envenenado, un platillo emblemático de Zacatecas, celebra 50 años de tradición, cautivando a comensales locales con su mezcla especial de frijoles, papa y chorizo. Su peculiar nombre hace referencia a su picante sabor, que ha evolucionado con el tiempo, pero sigue siendo un favorito en la región.
Jesús García Pinales, miembro de una de las familias pioneras en su preparación, explica que el apodo se debe a la intensidad del chile, que solía ser mucho más agresivo. "Cuando de niño los probé eran muy picosos", recuerda García. La leyenda urbana sostiene que el nombre surgió porque los mineros, al comer con las manos sucias, sufrían intoxicaciones, un mito que ha perdurado a lo largo de los años.
La historia del taco envenenado comenzó en la década de 1940 con don Lauro, quien creó este platillo en la antigua estación del ferrocarril. Su receta fue transmitida a la familia García por un hombre cercano a don Lauro llamado Crucito, lo que marcó el inicio de una tradición familiar exitosa. "Éramos siete hermanos en total, y todos tenemos nuestros puestos", señala García Pinales, quien ha dedicado 25 años a este negocio tras su jubilación como maestro.
A lo largo de los años, el taco envenenado ha sufrido innovaciones, incorporando nuevos ingredientes como queso o bistec, lo que ha ampliado su atractivo entre diferentes generaciones. La demanda sigue creciendo, y las familias zacatecanas continúan disfrutando de la crujiente textura y los intensos sabores que distinguen este platillo.
El legado del taco envenenado sigue firme, y con el apoyo de las nuevas generaciones, se espera que continúe su historia por muchos años más, manteniéndose como un emblema culinario de Zacatecas.
Con información de eluniversal.com.mx

