Ciudad de México, CDMX. - El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha suspendido 63 permisos aduanales otorgados a agentes y empresas vinculados con el huachicol fiscal. Esta acción se presenta como una de las más significativas de la administración federal en su lucha contra la corrupción en las aduanas, donde se infiltran combustibles ilegales disfrazados de importaciones legítimas.
Los agentes aduanales son esenciales en el proceso de importación, actuando como intermediarios entre los importadores y la Administración General de Aduanas de México. Al suspender estos permisos, se limita el acceso de algunos agentes al sistema de importaciones, bloqueando así una vía que permitía la introducción de combustible ilícito mediante documentación fraudulenta.
Esta acción no surge de la nada; forma parte de una estrategia más amplia que ha estado en marcha desde hace meses. El endurecimiento en las regulaciones aduanales se ha intensificado tras las investigaciones en torno a Ingemar y el caso judicial contra Fernando Farías, así como por descubrimientos recientes de plantas clandestinas en varios estados. La administración busca establecer un caso sólido contra el huachicol fiscal, no solo reaccionando a incidentes aislados.
La suspensión de estos permisos plantea una advertencia solemne para el comercio exterior. Las empresas deben asegurarse de que sus agentes aduanales cuenten con permisos vigentes y sin observaciones. Cualquier permiso suspendido puede resultar en la paralización de despachos, afectando la operatividad de las empresas que dependen de estos trámites.
Actualmente, se espera que la Administración General de Aduanas mantenga la vigilancia sobre los permisos en cuestión y continúe con la revisión exhaustiva de los agentes aduanales en el marco del proceso de combate al tráfico de combustibles ilícitos.
Con información de transporte.mx

