Ciudad de México, CDMX. - La dirigencia de Morena ha decidido no basar la selección de candidaturas en encuestas para las elecciones de 2027. La medida responde a la creciente preocupación sobre la presencia de aspirantes con vínculos a la delincuencia. La instrucción, emitida desde el más alto nivel del poder, establece que ningún candidato relacionado con el narcotráfico o el huachicol podrá ser considerado, aun si se encuentra al frente en las encuestas.
Este cambio de enfoque se instauró después de que emergieran evidencias y señalamientos que vinculaban a varios aspirantes con actividades ilícitas. El Gabinete de Seguridad realizó un análisis exhaustivo de los perfiles registrados, lo que llevó a frenar la agenda de designaciones programadas para antes del 10 de septiembre, cuando inicia formalmente el proceso electoral.
Las encuestas, que alguna vez fueron una herramienta transparente bajo la gestión de Mario Delgado, ahora se archivarán sin ser divulgadas. Solo se anunciarán los resultados finales, dejando a un lado la ventana abierta para los disidentes dentro del partido.
A pesar de que Ariadna Montiel aseguró que los candidatos cuentan con la madurez y el compromiso necesarios, persiste el temor de fracturas internas. Se estima que un 20% de los más de tres mil aspirantes podría renunciar a Morena si sus intereses no son considerados. Situaciones complicadas se prevén en entidades como Nuevo León, donde los factores políticos y la influencia del gobernador Samuel García añaden un nivel de incertidumbre al proceso.
Este escenario destaca la difícil situación de Morena, que enfrenta la necesidad de seleccionar candidatos con una reputación inmaculada y un compromiso firme con la Cuarta Transformación. El éxito de este proceso dependerá en gran medida de la colaboración y lealtad de los 24 gobernadores del movimiento, quienes han sido convocados a asumir un rol activo en la consolidación del triunfo electoral en 2027.
Con esta reestructuración en los criterios de selección, el futuro de Morena se define en un balance entre la integridad del movimiento y la presión de los aspirantes a candidatos.
Con información de hoytamaulipas.net

