Miami, Florida. - Matías Pourrain, futbolista argentino de 34 años, fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) el 6 de agosto, cuando se disponía a viajar con su equipo, el Miami United FC, rumbo a Los Ángeles. Pourrain fue arrestado tras separarse momentáneamente del grupo para preparar mate y, aunque contaba con permisos y documentos legales, fue esposado y trasladado al centro de procesamiento en Miramar.
Durante sus tres días en detención, el jugador sufrió condiciones deplorables. Relató falta de alimentación adecuada y dificultades para acceder al agua potable. "Estuve tres días sin comer. El hambre es durísimo", comentó Pourrain en declaraciones a medios locales. En el centro, recibió alimentos en mal estado y solo una botella de medio litro de agua diaria. La situación se tornó angustiante, con 68 detenidos en una habitación pequeña con escasos inodoros.
Pourrain también mencionó el trato humillante que recibió. Permaneció esposado en manos y pies, lo que le impedía incluso acudir al baño sin la asistencia de los agentes. "Me trataron como criminal. Tenía esposas en los pies y en las manos", agregó el futbolista.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que Pourrain ingresó al país legalmente en 2019, con un permiso que ya había vencido. A medida que avanza su proceso migratorio, el jugador busca que su situación se resuelva y pueda regresar a casa, donde ha perdido momentos importantes con su familia durante su detención.
Con información de elimparcial.com

