Ciudad de México, CDMX. – La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, enfrenta crecientes llamados a dimitir tras acusaciones de corrupción, pero ha afirmado que no dejará su cargo. Exconsejeros y académicos consideran su salida necesaria para restaurar la confianza pública en la autoridad electoral, a solo siete meses de las elecciones programadas para el 6 de junio de 2027.
Arturo Sánchez, exconsejero electoral, afirmó que la separación de Taddei sería “lo más saludable para la democracia mexicana”. Añadió que el impacto de los rumores y acusaciones en torno a su gestión exige una reevaluación de su posición. Jacqueline Peschard, también exconsejera, resaltó el ambiente de desconfianza que rodea al INE, sugiriendo que cualquier señal de impropiedad debe ser investigada para disipar dudas sobre su integridad.
Marco Baños, otro exconsejero, agregó que la permanencia de Taddei podría afectar la credibilidad del INE, especialmente con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) iniciando una pesquisa sobre posibles irregularidades en la gestión de recursos. Las críticas se intensifican, a medida que Luis Carlos Ugalde, exconsejero presidente, destacó la impropiedad en las relaciones personales de Taddei con contratistas del INE.
En respuesta a las críticas, Taddei reafirmó su compromiso con el INE durante una reunión con otros consejeros, desestimando las acusaciones como "golpeteo político". La presidenta reconocerá las investigaciones que la ASF realice sobre su gestión y se comprometió a colaborar plenamente. Sin embargo, su insistencia en permanecer en el cargo provoca tensiones entre los consejeros que buscan mayor transparencia.
La situación actual refleja un creciente desafío para la autoridad electoral, que se verá sometida a escrutinio a medida que se acerquen las elecciones de 2027.
Con información de eluniversal.com.mx

