Upeke, Islas Marquesas. - En 2024, Upeke, un conjunto ceremonial de las Islas Marquesas, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este lugar, conocido como “la madre de todos los sacrificios”, alberga las huellas de una cultura ancestral rica en rituales y ceremonias. La designación resalta la relevancia histórica de este espacio sagrado que ha estado presente por siglos.
La vida en Upeke refleja una tradición marcada por las creencias de la comunidad marquesana. Aquí, las ceremonias ancestrales tenían la función de consolidar el poder de los clanes. Las plataformas de piedra que forman el me’ae y los paepae, donde se celebraban danzas y rituales, evocan la vida de los pueblos originarios que habitaron estas tierras.
Kohu, un guía local, comparte la importancia de los rituales, explicando cómo se utilizaban mazas ceremoniales en el pasado. "La sangre y parte del cuerpo simbolizaban la transferencia de mana, la fuerza espiritual que otorgaba prestigio”, afirmó. Este vínculo histórico se manifiesta también en las figuras esculpidas en piedra volcánica, los tikis, que representan ancestros y espíritus protectores.
El archipiélago de las Marquesas, que cuenta con una población de menos de 10,000 habitantes, es considerado el conjunto más septentrional de la Polinesia Francesa. A lo largo de la historia, su aislamiento permitió el desarrollo de una sociedad avanzada que, se estima, albergó a cerca de 100,000 personas antes del contacto con Occidente en el siglo XVI.
La inclusión en la lista de la UNESCO destaca la importancia cultural del lugar y permitirá a las futuras generaciones conservar este patrimonio invaluable que ha resistido la prueba del tiempo.
Con información de viajar.elperiodico.com

