Londres, Reino Unido. - En el ChileDay que se lleva a cabo en Londres, Pablo González, CEO de ILC, destacó preocupaciones sobre la implementación de la reforma de pensiones en Chile, advirtiendo sobre la necesidad de atención regulatoria. Durante su intervención, el directivo resaltó que la nueva legislación, que afecta a un mercado con más de US$ 100 mil millones en fondos administrados, podría comprometer la estabilidad del sistema.
González hizo hincapié en dos puntos cruciales. Primero, la gobernanza del régimen de inversión para los fondos de pensiones presenta un riesgo regulatorio significativo, dado que la Superintendencia de Pensiones ahora tiene la facultad de implementar cambios sin necesidad de una modificación legislativa. "Concentrar este poder en una sola autoridad es, de hecho, un riesgo", afirmó.
En cuanto a los requisitos de capital, mencionó que pronto se licitará el 10% de los afiliados, lo que equivaldría a cerca de un millón de personas y aproximadamente US$ 20 mil millones. Bajo la normativa actual, para gestionar esta cantidad se requiere una reserva de 200 millones de dólares, pero en el nuevo esquema, esta exigencia se reduce a cerca de cero, lo que podría representar un riesgo para el mercado.
Susana Jiménez, presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y moderadora del panel, respondió que el perfeccionamiento continuo de la regulación no es incompatible con la estabilidad.
En el contexto actual, González elogió el cambio en el enfoque del Gobierno hacia un impulso en el crecimiento económico, señalando que la ley exige a las administradoras buscar rentabilidad y seguridad para los fondos, dado que cualquier incumplimiento podría considerarse grave.
El futuro de la implementación de la reforma de pensiones queda en la evaluación de las autoridades y del mercado, que deberán actuar con cautela para evitar potenciales riesgos.
Con información de df.cl

