La exdirectora de la Unidad de Análisis Financiero (UAF), Tamara Agnic, recientemente defendió el funcionamiento de esta entidad en el contexto de la Operación Tokio, una investigación significativa por lavado de activos. Este caso, que ha salido a la luz en Chile, involucra alrededor de 78 mil millones de dólares en lazos con el Tren de Aragua, y ha suscitado un intenso debate sobre la efectividad del sistema de control financiero.
Agnic, que se desempeñó en la UAF entre 2009 y 2012 y ahora es directora de Codelco, enfatizó que la unidad tiene un papel importante como intermediaria entre entidades privadas y las autoridades competentes en la detección y persecución de delitos financieros. “La UAF conecta el sector privado, donde se pueden lavar activos, con la esfera judicial”, afirmó.
En una charla reciente, Agnic comentó sobre las preocupaciones del público con respecto a la prevención del lavado de activos. Reiteró que los sistemas están en funcionamiento y son efectivos. Sobre las operaciones de los bancos, destacó que realizar un juicio crítico es complejo debido a la naturaleza confidencial de los reportes que presentan.
Frente a los problemas surgidos en la Operación Tokio, donde algunos ejecutivos de instituciones financieras están implicados, Agnic adoptó una postura optimista. Consideró que la capacidad del sistema para detectar irregularidades es un paso positivo, aunque reconoció las dificultades inherentes en las operaciones de lavado. Además, anunció su apoyo a un proyecto de ley para facilitar el acceso de la UAF a información antes restringida por el secreto bancario.
Esta reforma podría permitir a la UAF actuar de manera más eficiente, reduciendo la burocracia actual y acelerando su capacidad para responder ante situaciones de riesgo. Con ello, se podría fortalecer el sistema de prevención de delitos financieros en Chile.
Con información de df.cl

