Washington D.C., EE.UU. - La Reserva Federal de Estados Unidos decidió aumentar su tasa de referencia en 25 puntos base, situándola entre 3.75% y 4.00%, como respuesta a las persistentes presiones inflacionarias derivadas de los altos costos de energía. Este anuncio provocó inmediatamente la depreciación del peso mexicano frente al dólar, que alcanzó un precio máximo de 17.26 pesos, un incremento respecto al cierre anterior de 17.14.
En conferencia de prensa, Kevin Warsh, presidente de la Fed, explicó que este movimiento fue impulsado por la continuación de las tensiones inflacionarias y la agudización de las crisis geopolíticas. Warsh enfatizó: “Parte de la independencia de la Reserva Federal es que nos mantenemos en nuestro carril... La independencia es una calle de dos vías”.
La reacción del peso ante la decisión de la Fed fue evaluada por Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, quien advirtió que el atractivo del peso se ha reducido ante el diferencial de tasas que ahora se sitúa en 250 puntos base, el más bajo desde diciembre de 2015. Si la Reserva Federal vuelve a incrementar su tasa en este año, el diferencial se colocaría en 225 puntos base, estableciendo un nuevo mínimo.
Por otro lado, el aumento de la tasa de la Fed limita la capacidad del Banco de México para recortar sus propias tasas. Laura Torres, directora de Inversiones en IMB Capital Quants, destacó que la depreciación del peso podría beneficiar a los exportadores, pero a su vez encarecerá las importaciones, aumentando las presiones inflacionarias en los precios para los consumidores.
Felipe Mendoza, analista de Mercados en EBC Financial Group, concluyó que el fin del dinero barato representa una restricción significativa para las finanzas tanto públicas como privadas en el país, elevando los costos de financiamiento. Los índices bursátiles en Estados Unidos también reflejaron incertidumbre, con caídas en el Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq.
Con información de laparadoja.com.mx

