Durante los primeros cuatro meses de 2026, México reportó un ingreso en remesas de 19,676 millones de dólares, lo que representa un aumento interanual del 2.6%. Este crecimiento es notable tras varios meses de descenso debido a las restricciones migratorias en Estados Unidos, que han afectado el flujo habitual de envíos.
Según el Banco de México (Banxico), el total de remesas recibido en este periodo incluye 495 millones de dólares más que en el mismo lapso de 2025. Sin embargo, a pesar de este aumento, el número de transacciones bancarias disminuyó un 2.4%, evidenciando un cambio en los patrones de envío.
En abril de 2026, aunque las remesas alcanzaron 4,978 millones de dólares, lo que significa un incremento del 3.7% respecto al mismo mes del año anterior, se produjo una caída del 9.49% en comparación con marzo. Esta reducción es la más significativa desde 2020 y se vincula con el temor de los migrantes a ser deportados, lo cual afecta su disposición a trabajar y enviar dinero.
Las políticas arancelarias de la administración de Donald Trump, que desde julio de 2025 implementó un impuesto del 1% sobre los envíos en efectivo o giros postales, complican aún más la situación. Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, ha denunciado este impuesto como una violación del tratado de no doble tributación de 1994 y ha establecido un programa de reembolso para ayudar a los migrantes afectados.
Las remesas son cruciales para la economía nacional, representando cerca del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) de México. A pesar de que en 2025 se registró un descenso del 4.6% en el flujo de estas divisas, el inicio de 2026 muestra signos de recuperación en un contexto económico complicado, marcado por una contracción del 0.6% en el PIB durante el primer trimestre del año.
Con información de diariodemexico.com

