El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) está considerando una reforma que modificaría la manera en que se manejan las solicitudes de asilo en Estados Unidos. Esta propuesta permitiría a los funcionarios rechazar solicitudes sin llevar a cabo previamente una entrevista personal, específicamente en el caso de trámites iniciados más de un año después de la llegada al país.
La nueva regulación está dirigida a quienes presenten su Formulario I-589 después del año estipulado. Esto significa que aquellos que no puedan justificar su atraso podrían ver sus solicitudes desestimadas de forma inmediata, acelerando así el proceso de deportación al enviarse el caso directamente a un juez de inmigración.
Actualmente, la Sección 208 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad prohíbe el tratamiento de solicitudes fuera de término, pero con esta modificación se eliminaría la necesidad de una entrevista, lo que agilizaría el flujo de casos en las oficinas del Departamento de Seguridad Nacional, que enfrentan un alto volumen de pedidos atrasados.
La propuesta está en revisión y aún no se ha adoptado de manera oficial. Los extranjeros que presenten solicitudes en extemporáneo sin razones consideradas "extraordinarias" podrían ser los más afectados, aunque existen excepciones para aquellos menores no acompañados, quienes aún podrán procesar sus pedidos sin importar el tiempo de estancia en el país.
Los solicitantes rechazados tendrían que defender sus casos ante un juez de inmigración, donde el gobierno federal estará representado por un abogado del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Las normativas vigentes ofrecen varias vías de apelación, incluyendo la posibilidad de interponer recursos ante la Junta de Apelaciones de Inmigración.
Con información de lanacion.com.ar

